domingo, 15 de noviembre de 2015

Perdida

Habrá que admitir en algún momento que las batallas también se pierden, incluso antes de haber comenzado. Da igua el empeño, las ganas o el valor. Quizá falta experiencia, lucha o , simplemente, no tienen modo de ser.

Será como los silencios incómodos de los que intentamos salir. Conversaciones que no fluyen, que permanecen en nuestras lenguas o en nuestras mentes. Más batallas perdidas.

También lo somos nosotros, intentando ser sin serlo, intentando ganar sin jugar nada. Buscamos guerras sin causa.

Lo soy yo en todas las derrotas que busco, en todos los silencios que guardo, en todos los amores que pierdo y en toda la ilusión que pongo en la lucha (siempre sin lograrlo).

Lo son mis lágrimas, sin razón de ser. Y sobretodo, lo eres tú cuando abandonas, cuando no dejas que tu experiencia fluya, cuando no quieres avanzar. Pero, ¿qué puedo decirte yo? Si soy la primera que huye antes de empezar.

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