Sueño, mundo, que te asomas,
viejo y desdichado,
por el resquicio de luz que dejan entrever estos ladrillos.
Y te preguntas en qué momento
tu desdicha se ha convertido en la burla
de estos críos repelentes.
Me dejo ver yo,
tímida y translúcida,
por el roce de tus yemas.
Erizados ya todos los cabellos de mi cuerpo,
te miro fijamente.
Vuelcas tu pena en mí,
inconmensurable.
Tus manos rozan las cumbres de mi poder,
explorando todos mis recovecos.
Me dejo querer, entre tu pena,
que sensación tan diferente:
conocida en otras palmas
me veo renacer en tus pupilas.
Ahí estás,
sombrío cuando la luz ilumina tu rostro,
surcado por frunces y arrugas,
avanzas hacia la paz que irradio en tu compañía.
martes, 30 de agosto de 2016
Inicio
Entre la magia de dos faros
se balancea tu sombra,
queriendo sobrepasar los océanos
que inundan mi interior.
Mis mejillas te dan la bienvenida,
rebosantes de alegría,
mientras tus pestañas
clausuran el espectáculo de unas pupilas
dilatadas que se ahogan en mi.
Y así, sin ver nada,
me sientes temblar.
Sientes la calidez de unas yemas
que te marcan,
que se clavan,
el ritmo de mi pecho,
subiendo y bajando,
sin pausa.
Sientes mis labios entreabiertos suspirar.
Se baten tus pestañas.
El espectáculo acaba de empezar.
se balancea tu sombra,
queriendo sobrepasar los océanos
que inundan mi interior.
Mis mejillas te dan la bienvenida,
rebosantes de alegría,
mientras tus pestañas
clausuran el espectáculo de unas pupilas
dilatadas que se ahogan en mi.
Y así, sin ver nada,
me sientes temblar.
Sientes la calidez de unas yemas
que te marcan,
que se clavan,
el ritmo de mi pecho,
subiendo y bajando,
sin pausa.
Sientes mis labios entreabiertos suspirar.
Se baten tus pestañas.
El espectáculo acaba de empezar.
lunes, 29 de agosto de 2016
Candados.
Expulsada del Edén tras morder tus mejillas
me alejo de tu paraíso interior,
pudiendo intuírte ahora en campos de metal,
en sonidos inhumanos,
en cuerpos autómatas que se esfuerzan
por llegar a ser como tú.
Déjame verte resplandecer,
refulgir al borde del abismo,
inclinándonos ambos
sobre la incertidumbre de un fondo
con más oleaje, más viajes, más mundos.
En medio de todo,
tú otra vez,
distante.
Sueño,
con la extraña sensación de que de ti todo viene,
que puedo estar contigo.
Que aún hay magia
en los pensamientos que te guardas
amor,
y si desplegas tus alas,
aún puedes deleitarte con el gozo
de planear sobre el mar
y huir del pánico de unas cadenas
que te impiden volar.
me alejo de tu paraíso interior,
pudiendo intuírte ahora en campos de metal,
en sonidos inhumanos,
en cuerpos autómatas que se esfuerzan
por llegar a ser como tú.
Déjame verte resplandecer,
refulgir al borde del abismo,
inclinándonos ambos
sobre la incertidumbre de un fondo
con más oleaje, más viajes, más mundos.
En medio de todo,
tú otra vez,
distante.
Sueño,
con la extraña sensación de que de ti todo viene,
que puedo estar contigo.
Que aún hay magia
en los pensamientos que te guardas
amor,
y si desplegas tus alas,
aún puedes deleitarte con el gozo
de planear sobre el mar
y huir del pánico de unas cadenas
que te impiden volar.
Candados ⚠ pic.twitter.com/LS3Nc8RA51— Pazzz ♀ (@Soniaapaz98) 29 agosto 2016
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