Puedo,
y quiero, decirte que mi encanto no te pertenece.
Que
soy mía cuando digo lo que pienso, lo que siento, o lo que quiero.
Que
soy mía cuando callo porque quiero, porque lo pienso o lo siento.
Mía
cuando soy valiente y hablo,
cuando
soy valiente y callo.
Mía
cuando soy cobarte y asiento cuando no debería,
cuando
hago caso a palabras vanas y vacías.
Mía
cuando soy entera y asumo todos mis errores.
Mía
cuando me rompo y me lloro,
cuando
me quiebro y me abandono.
Mía
cuando me quiero y me acepto,
cuando
tomo mis propias decisiones
cuando
asumo mi vida.
Mía
cuando decido llorarte,
cuando
decido sufrirte.
Mía
cuando decido quererte,
cuando
decido abandonarte
y
cuando decido quedarme.
Mía
cuando soy mía. Mía siempre.
Porque
cómo voy a ser de alguien más si
el
amor verdadero es el amor propio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario