o al pensarte queriéndome
o al imaginarme queriéndote.
Yo que quería quererte sin contras,
con todo a favor.
Que quería recordarte como hogar,
como felicidad en la tormenta,
como calidez en la mañana por el primer rayo de Sol.
Y fuiste invierno, varias veces,
tantas como quise.
Y tantas como te dejaste ser.
Somos caricias mudas,
abrazos sordos
y miradas que hablan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario