Me prohíbo hablar de ti por las calles vacías de gente y de sueños. Me niego a contar as ansias de volverte a ver. Los hago callar y cierro los ojos, no importa que me tiemblen los párpados o que no me llames susurrando.
Te juro que me esfuerzo por ver magia en cualquier cielo gris, en darme la oportunidad de descubrirme en un nuevo amanecer... pero siempre dejo que todo siga como ayer. Acepto cualquier prejuício y autoinvito a los intrusos a convivir en mi mundo interno, dando paso al dolor.
Quizá ya no te busque a ti y busque el reflejo del sol en tu espalda. Quizá sólo temiese tu marcha, la ausencia de cualquier flor venidera.
¿Escuchas el mar en calma?
Se acerca primavera y no se prende la llama.
No me llenas el alma.
Pese a todo, no todo eras tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario