No saben querer.
No saben hacerte sentir como un avión de papel.
No nos enseñan a sentir.
No nos enseñan a transmitir ternura con sólo una mirada.
No nos enseñan a llorar de alegría cuando nos abandona la pena.
No nos enseñan a disfrutar la magia del Sol que, después de ocultarse, se eleva.
No nos enseñan a escribir nuestro amor, nuestro dolor, nuestra ilusión.
Así no me sabes querer.
Así no comprendes lo fugaz de mi sonrisa al verte pasear.
Así no entiendes el suspiro tardío de un alivio que no llega.
Así no puedes comprender el peso de la vida sobre ti, sobre mi, sobre ambos.
No entiendes que todo lo que nos pasa, al final, pesa.
Y tú, que no me pasas,
pero igualmente me pesas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario