Estoy buscando sustituto a la razón
que hemos perdido durante este tiempo.
Y un olvido sincero y casual
que me devuelva la inocencia perdida.
Un poco menos de pudor que me ayude a mi
y al miedo a desprenderme de ti.
Porque volvemos a girar los rostros al vernos,
pero esta vez lo hacemos buscando la despedida.
Qué pena abandonarnos al abismo
cuando ya me has cedido un mapa de tu alma.
Que ya sé lo que hay detrás
y como llegar sin prisa y con calma.
Permanezco agazapada
tras este colchón que nos sirve de muro,
a ti para contenerte
y a mi para marcharme
sin decir adiós.
Al final, qué más da lo que nos pida el corazón,
si yo sólo estoy perdida
y tú sólo haces caso a la razón.
Dame un tiempo.
Concédeme unos cuantos días.
Estoy detrás de otro horizonte
persiguiendo la sombra de mi cuerpo
en lo que ha sido nuestra despedida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario